lunes, 28 de septiembre de 2020

,

Foto: Mercedes Alegre

El conteo preliminar es desfavorable. Y sin embargo, ahí estamos, apunto de subirnos a un colectivo para hacer más de 900 kilómetros, pertrechadas como si nos fuéramos de campamento: frazadas para pasar la madrugada de invierno, botellas de agua, galletitas y golosinas, y por supuesto los pañuelos verdes atados en los bolsos, en las muñecas, al cuello. El color multiplicado como consigna de lucha y sororidad.

jueves, 1 de noviembre de 2018

,
La Asociación de Revistas Culturales e Independientes de Argentina (AReCIA) declara en estado de emergencia al sector que incluye 131 publicaciones autogestivas tras analizar la crítica situación expresada en el marco de su asamblea anual en la que se vio reflejado el impacto de la crisis económica en los medios que editan publicaciones impresas. AReCIA advierte que la situación encierra una amenaza a la libertad de expresión y al trabajo autogestivo. 

Según el reciente censo realizado por AReCIA, las publicaciones registraron un aumento promedio del costo de impresión por ejemplar del 60 por ciento. El papel subió un 79 por ciento en sólo seis meses (hasta agosto), superando la devaluación del peso respecto del dólar, que en el mismo período acumuló una suba del 61 por ciento. Además, al estar los soportes web atados al valor dólar, también se genera una instancia de incertidumbre a la hora de planificar la sostenibilidad de los medios.

La encuesta realizada a las publicaciones asociadas entre fines de mayo y principios de junio reveló que las políticas económicas y el impacto en la estructura de costos de las revistas impidieron la salida en papel de un 15 por ciento de los títulos.

Entre las revistas que aún siguen publicando el panorama también es amenazante: todas aseguran haber sufrido -en los últimos meses- aumentos en los costos de producción.
Un 66,6 por ciento registró aumentos en los servicios de agua, gas y luz.
Un 59,5 por ciento, en gastos de conectividad (teléfono e Internet).
Los editores también informaron aumentos en alquileres, transportes, correo y servicios profesionales contratados.

En lo que se refiere a la impresión, el golpe de los costos es aún más claro:
El 50 por ciento de las revistas redujo su tirada.
El 25 por ciento redujo la cantidad de páginas o la calidad de impresión.
Las ediciones que no modificaron calidad de impresión ni cantidad de páginas sufrieron aumentos en los costos de impresión que en algunos casos llegan al 500 por ciento. AReCIA confrontó costos por ejemplar informados por cada publicación en su último censo, en agosto de 2017, con los de mayo de este año. El aumento promedio fue casi del 67 por ciento en 9 meses.

AReCIA exige a las autoridades políticas nacionales, provinciales y municipales, y en especial a los funcionarios del área de Cultura, que brinden una respuesta ante el estado de emergencia en el que se encuentran las publicaciones gráficas autogestivas de todo el país, en tiempos de creciente concentración y monopolización de los medios de comunicación, con los riesgos que ello conlleva para la existencia de una genuina libertad de expresión.

La situación implica, a su vez, una amenaza para la vida democrática.

Las propuestas:

1. Reparto equitativo y transparente de la pauta pública
2. Acceso igualitario y protegido al precio del papel, principal insumo del sector
3. Eliminación del 2,5% de IVA a las publicaciones. 
4. Posibilidades de crédito sin tasas usurarias
5. Democratización del circuito de distribución

lunes, 29 de octubre de 2018

,

Es difícil para los escritores de nuestra generación atravesar un poemario de Lucas sin odiarlo un poquito. Sin exhibicionismo, sin ningún aspamento barroco o acrobacia vanguardista, logra siempre sorprendernos, estremecernos. Ahora presenta Entrar y salir de Cannes -traducciones del cineasta Wallace Smith- y es un pequeño hallazgo. No sólo por el recurso del heterónimo, sino por la profundidad en el tratamiento, que permite que el libro sea leído como una reflexión sobre un oficio que practica con toda destreza: la poesía; y otro que no ejerce en absoluto: el cine. Waykhuli asedió a Lucas hasta que accedió a charlar con nosotros sobre sus búsquedas y sus límites, el poema como extrañamiento, como cartografía familiar, pero nunca como plan turístico. 

Revista Waykhuli -El recurso de las traducciones ¿apunta a un "extrañamiento" respecto de la poesía que construiste hasta ahora (Los perros y las cosas y Elefantes y perros)?

Lucas Brito Sánchez -Fue surgiendo sobre la marcha. Primero aparecieron las sinopsis de las películas, que eran viejos proyectos archivados en un pen drive. Después aparecieron los poemas sobre cine, una temática que vengo abordando hace bastante. De hecho, La fundación de Japón transcurre en un set de filmación de una isla que no existe. Y así cobraron vida estos hermanos cineastas, a la par de las tramas. Recién ahí me di cuenta de que tenía una historia distinta que, como decís, marca una distancia con mis anteriores libros.

Nunca participé en un rodaje. Mi trabajo oficial se limita a escribir gacetillas de prensa en la Dirección de Cine. Entrar y salir de Cannes no es un libro de periodismo y, por lo tanto, no le exijo rigor. Simplemente me pareció más interesante una vida contada desde la óptica de uno de los protagonistas.

RW -¿Los heterónimos son la manera más barata de viajar a Norteamérica?

LBS -Ojalá fuera así. No creo que leer sea como viajar. Las veces que viajé, experimenté algo físico, con todo el cuerpo y no solo con una parte. Sin ofender a nadie: si creen que leyendo “viajan”, creo se están perdiendo de otra cosa. No soy nadie para decirles cómo tienen que leer. Por mi parte, si me dan a elegir, viajaría. Las aventuras de los libros son eso, aventuras de libros. Además, es muy difícil recrear ciudades y lugares con descripciones. No requiere solo talento del narrador sino una apertura, una disposición de la imaginación para acompañarlo. Siempre me costó seguir el tranco a narraciones de ciudades que nunca visité. Creo que por eso en mis textos los lugares son no-lugares, geografías imprecisas, desastrosas a veces.

Viajar implica dinero, algo que siempre fue un problema en la vida de estos hermanos. En sus vidas hay una relación extraña con los intercambios.

RW -Alguna vez, entre gacetilla y gacetilla, confesaste que tu libro favorito de Gelman era Poemas de Sidney West. Estas traducciones de Wallace Smith ¿pueden interpretarse como un guiño a aquel libro (en clave de homenaje o de parodia)?

LBS -Mientras escribía no tuve en cuenta ese poemario de Gelman, que me sigue pareciendo excelente, es el que más me gusta de él. De hecho, hace mucho que no releo nada suyo, pero inconscientemente puedo decir que sí es un homenaje. Ya sabemos que las lecturas se guardan en algún sitio para luego emerger de forma inesperada. No lo había pensado hasta que me lo recodaste. Por otra parte, Gelman es demasiado imitable. Uno lo lee y se pone a gelmanear. Cuando me siento a escribir trato de leer cosas opuestas para mantener una distancia con lo que quiero lograr. Si es narrativa lo que estoy escribiendo, trato de leer más poesía o textos científicos; si es poesía, leo narrativa y así.

Lo de inventar biografías viene más por el lado de Marcel Schwob con ese precioso librito que es Vidas imaginarias. Y por supuesto, Roberto Bolaño con La literatura nazi en América; a él le debo más que a otros en estos momentos.  

RW -Cuando leímos tus anteriores poemarios sentimos que era una poética situada, hecha de detalles mínimos que referían a la ciudad, los rostros y los días; las calles, los bares... paisajes compartidos. ¿Pasa esto con la de Smith? ¿Hay algo más de su paisaje o biografía que nos puedas contar?

LBS- Wallace es el narrador principal. Mi participación e implicación directa en el libro está en las críticas de cine que funcionan como sinopsis de sus películas: muchas tienen opiniones y subjetividades desde lo visual y narrativo. Los poemas funcionan como biografía de ambos. Es también, si se quiere, un diario de rodaje. O unos cuadernos completos, ya que abarcan distintos años, lugares y momentos.

El proyecto fílmico de los hermanos Smith fue desmesurado. Participar de una instancia como la de Cannes es, claro está, una burla a su propio trabajo. Aunque la calidad de sus películas es dudosa, sus apuestas estéticas son superiores a muchas que se producen en cantidades industriales. La vida de ambos funciona como metáfora de la innovación y el riesgo de fracaso que implica ser obstinados en un mundo de falsos paradigmas dominantes.      

DOS POEMAS DE MUESTRA

7

Amo todo lo que sea chupable
sin obligaciones, decía
mi hermano Enrol
sea
whisky
té rojo
tetas con Sprite
helado en cuchara
mermeladas con el dedo
cuellos, vientres o pantorrillas.
Cada vez que me pongo a chupar
resuenan los lamentos
de cineastas condenados
a este oficio
mal pago.

71

la vida en el rodaje
la prisa por nada

¿habrá algo más peligroso
más nuclear
que ese empujón a decir y hacer
sin realmente hacer y decir?
acabar con los vicios puros.
traficar,
mentir con placer.

el mal no desaparece
uno sólamente cambia de opinión.



***
Lucas Brito Sánchez nació en Resistencia, Chaco, en 1980. Es periodista y escritor. Entre 2003 y 2006 publicó tres libros de poesía en ediciones de autor. Sus últimos libros fueron la novela corta La fundación de Japón (Colección Mulita, 2013) y los poemas y collages de Elefantes y Perros (Nulú Bonsai, Buenos Aires, 2015). También participó en varias antologías poéticas. Su trabajo como cronista está incluido en las antologías Como Seelstrang y Bitácora, cuaderno de espíritu nómade (ambos coeditados por el Centro Cultural Alternativo y Editorial Contexto). Junto a Matías Rivarola escribió dos novelas cortas aún inéditas. Además colaboró con artículos y columnas de opinión en diarios locales y en revistas digitales. Actualmente trabaja como periodista en el Departamento de Cine del Instituto de Cultura del Chaco.